Fuente: Gaceta UNAM

La trata de personas sintetiza múltiples formas de violencia. Por lo general, quienes la padecen han sufrido previamente marginación, abusos, violaciones y exclusión. Estas realidades suelen invisibilizarse porque la atención se concentra sólo en castigar el delito de trata, señaló Mario Luis Fuentes Alcalá, titular de la Cátedra Extraordinaria Trata de Personas y Violencias de la UNAM.

Al encabezar la ceremonia de clausura de la primera edición del Diplomado Internacional Violencias en Contextos de Movilidad Humana, impartido por la Cátedra a su cargo, destacó que la trata de personas expone una cruda realidad: un tramado de violencias interconectadas que impactan y transforman a quienes las padecen.

Resaltó que la comunidad universitaria tiene la responsabilidad de contribuir a resolver los grandes problemas nacionales. “Esa es nuestra actividad sustantiva, coadyuvar a imaginar un mejor futuro a través de esta Cátedra y del trabajo de escuelas, facultades y centros. Esta labor debe ponerse en primer plano no porque debamos hacerlo visible, sino porque es necesario que hagamos mucha más incidencia social sobre esto”.

El Diplomado estuvo orientado a fortalecer el análisis de las expresiones de violencias en contextos de movilidad humana en el siglo XXI, a partir de perspectivas interdisciplinarias, interseccionales, territoriales y de derechos humanos, y a la construcción de propuestas para enfrentarlas entre actores clave provenientes del servicio público, la sociedad civil y la academia.

De él egresaron 96 participantes –69 mujeres, 25 hombres, una persona queer y una no binaria, así registrados–, procedentes de México, Ecuador, Chile, Cuba, España, Panamá, Bolivia, Brasil, Colombia, Estados Unidos, Perú y Uruguay, de organizaciones de la sociedad civil y servidores públicos.

En su mensaje a los egresados, la directora de la Facultad de Psicología (FP), Magdalena Campillo Labrandero, confió en que los egresados del diplomado “han fortalecido sus conocimientos sobre las diversas expresiones de las violencias en la movilidad humana, a partir de marcos interdisciplinarios que permiten identificar las dinámicas de este fenómeno, reconocer su impacto y generar una reflexión crítica en torno a los desafíos que representan para las instituciones y en materia de políticas públicas”.

Todo ello enmarcado en la necesidad de construir una cultura de paz y democracia basada en el diálogo, la fraternidad y la solidaridad. La formación especializada en estos temas de relevancia social es fundamental para comprender las problemáticas complejas que impactan a millones de personas en el mundo.

En ese sentido, prosiguió, este diplomado contribuye a promover acciones orientadas a la protección de la dignidad humana, y resulta de especial relevancia que la clausura de este diplomado se haya efectuado en la FP, ya que no puede entenderse el impacto de las violencias sin considerar el componente psicológico. “La salud mental y el bienestar socioemocional son ejes rectores para entender las repercusiones de los fenómenos de movilidad humana”.

Frente a una de las mayores crisis humanitarias de los últimos años, la Universidad puso en marcha Acción Migrante, plataforma digital en la que especialistas de diversas entidades de esta casa de estudios brindan atención psicológica, orientación jurídica y capacitación laboral.

Desde la FP se ha coordinado la atención a la salud mental, adaptando modelos de cuidado y uso de nuevas tecnologías en apoyo a la población migrante. “Esta iniciativa es un ejemplo de cómo desde la interdisciplina se puede contribuir a la atención integral de los fenómenos de movilidad”.

En representación de los egresados del diplomado, Luzbeth Córdoba, directora del Observatorio Caminando por la Infancia, Panamá, y Antonio Quillón Barranco, psicólogo clínico de Fundación Murehi, México, consideraron que no sólo se trata de recibir un diploma, sino de actuar, poner en práctica lo aprendido en honor a las personas que han sufrido violencia y por aquellas en riesgo de padecerla.

En su mensaje videograbado Luzbeth Córdoba, egresada del Primer Diplomado de la Cátedra de Trata de Personas en 2017, indicó que el conocimiento tiene el poder de transformar vidas “cuando primamos la dignidad humana de las personas, de los invisibilizados, de los olvidados”.

Antonio Quillón Barranco destacó que el entendimiento de la violencia se ha incrementado. Con anterioridad ésta sólo “era la parte física y psicológica, sin embargo hoy se ha ampliado ese concepto, lo que nos da un gran camino para seguirla comprendiendo y previniendo”.