«La violencia sale de lo privado: violencia comunitaria»

Fuente: Gaceta UNAM Nov 24, 2025

Por: Karla P. Amozurrutia Nava*

En México, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 7.4 millones de personas de 3 años y más hablan alguna lengua indígena; representan el 6.1 % de la población del país. Esta población está compuesta por 3.8 millones de mujeres (el 51.4 %) y 3.6 millones de hombres (el 48.6 %). De acuerdo con los resultados del Censo de Población y Vivienda 2020, en México 23.2 millones de personas se autoidentifican como indígenas, de las cuales el 51 % son mujeres.

En Ciudad de México son 825 mil 147 personas las que se autoidentifican como indígenas (el 53 % son mujeres), 73 mil 766 hogares censales son indígenas. Las mujeres indígenas son más del 50 % de la población, se desarrollan en todos los ámbitos de la vida privada y pública; sin embargo, las violencias que sufren tienen rasgos que intersectan distintas opresiones y desigualdades que afectan directa e indirectamente su vida y tránsito en el espacio social, distinto a las demás mujeres.

En Ciudad de México, el 76.8 % de las mujeres de 15 años y más, hablantes de lengua indígena ha experimentado algún tipo de violencia (Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, 20211). Según la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la violencia en la comunidad refiere a “actos individuales o colectivos que transgreden derechos fundamentales de las mujeres y propician su denigración, discriminación, marginación o exclusión en el ámbito público”. Expresa que el Estado mexicano debe garantizar su erradicación, a través de: 1) La reeducación libre de estereotipos y la información de alerta sobre el estado de riesgo que enfrentan las mujeres; 2) El diseño de un sistema de monitoreo del comportamiento  violento de los individuos y de la sociedad contra ellas, y 3) El establecimiento de un banco de datos sobre las órdenes de protección y de las personas sujetas a ellas, para realizar las acciones de política criminal que correspondan y faciliten el intercambio de información entre las instancias2.

Donde más se experimenta la violencia por parte de las mujeres a lo largo de su vida, es en el ámbito comunitario. Cuando hablamos de mujeres indígenas, el espacio comunitario es relevante tanto en lo individual y colectivo: ahí se transmiten conocimientos ancestrales, se toman decisiones, se ejerce la gobernanza y se protege el territorio; son espacios diversos no exentos de tensiones, pero articuladores de identidad, organización social y cosmovisión, a través de vínculos culturales, emocionales y territoriales; por lo tanto son espacios donde también se ejercen tipos de violencias donde el género interviene, pero también otros factores que la posibilitan, donde se legitiman valores colectivos nocivos que perpetúan prejuicios, estereotipos, roles y conductas discriminadoras o agresivas aprendidas y repetidas culturalmente. Este tipo de violencias se exacerban en regiones con alto grado de pobreza y aislamiento, así como bajo nivel educativo.

Se ha investigado poco sobre cómo la violencia comunitaria afecta de manera psicológica, física y espiritual a las mujeres indígenas y a sus vínculos familiares y comunitarios. Esta falta de estudios limita la creación de políticas con perspectiva interseccional e intercultural que prevengan y atiendan estas violencias y que impulsen transformaciones igualitarias basadas en las voces de las propias comunidades, para eliminar estereotipos y construir espacios donde niñas, adolescentes y mujeres indígenas puedan desarrollarse en libertad y equidad.

La violencia comunitaria contra las mujeres indígenas es visibilizada a través de la lucha de las propias mujeres y sus organizaciones para denunciar las múltiples violencias (física, psicológica, económica, sexual, obstétrica, de género y comunitaria) que viven, marcadas por la discriminación, el racismo, la pobreza y la exclusión. Amplificar sus luchas, entender los contextos y erradicar las discriminaciones son responsabilidades del Estado y de la sociedad en general.


*DIRECCIÓN DE GESTIÓN COMUNITARIA Y ERRADICACIÓN DE LAS VIOLENCIAS, CIGU