Día Internacional de la Visibilidad Transgénero

«Aún hay obstáculos para la población trans»

México es uno de los países donde se registra un mayor número de asesinatos y violencias agudas hacia las disidencias sexuales y de género: Rubén Hernández

Fuente: Gaceta UNAM Mar 31, 2025

Aunque hay avances en los derechos de la población trans en nuestro país, aún hay obstáculos jurídicos, burocráticos y culturales que dificultan su pleno goce, incluyendo a las personas menores de 18 años, juventudes, adolescencias, infancias o niñeces trans, expresó le directore de Políticas de Igualdad y No Discriminación de la Coordinación para la Igualdad de Género en la UNAM (CIGU), Rubén Hernández Duarte.

Un reclamo histórico de ese colectivo ha sido el reconocimiento legal y social de las identidades de género trans y no binarias. Hoy, como resultado de esta movilización, más de 20 entidades cuentan con algún mecanismo para hacer efectivo ese derecho.

Otro adelanto importante, añadió, tiene que ver con la habilitación de algunos espacios públicos de atención de la salud especializados para personas trans, en materia de salud física y psicoemocional, como la Unidad de Salud Integral para Personas Trans en Ciudad de México.

El tercer aspecto, detalló, tiene que ver con “el aumento modesto, pero significativo”, en la visibilidad y en la digna representación de personas trans en medios de comunicación masivos e independientes: cine, televisión, literatura, música y redes sociodigitales.

Lo anterior se vincula de manera importante con los procesos de desestigmatización y despatologización de las corporalidades, identidades, subjetividades y experiencias trans, en el sentido de que constituyen una apuesta ética y política por el reconocimiento de las personas trans y no binarias; “somos seres humanos y nuestras identidades no son enfermedades ni crímenes”, manifestó.

Con motivo del Día Internacional de la Visibilidad Transgénero, a conmemorarse hoy 31 de marzo, Hernández Duarte también refirió la presencia y participación de esa población en espacios de representación política, deportivos, de creación artística y de construcción de conocimiento académico y científico, “en el entendido de que su mirada y experiencia resultan fundamentales para la construcción y la transformación de los diferentes entornos que forman parte de la vida social”.

En 2022, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (2021). Entre ellos reveló que dentro de la población de 15 años y más en nuestro país, 909 mil personas reconocen en su vida una identidad de género que disiente, desafía o desobedece el género asignado al nacer. Esto corresponde al 0.9 % del total de la población.

Grandes retos

Al hablar sobre las problemáticas en la materia, Hernández Duarte agregó que desafortunadamente México es uno de los países donde se registra un mayor número de asesinatos y violencias agudas hacia las disidencias sexuales y de género, particularmente hacia personas trans.

En agosto de 2024 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos condenó la violencia perpetrada contra personas LGBTIQ+ y las muertes violentas de personas trans y de género diverso.

Una parte importante de esta población también enfrenta una situación de precariedad laboral y económica. Esto se relaciona con condiciones de exclusión social y discriminación estructural que dificultan el acceso a formas de trabajo dignas, bien remuneradas y que ofrezcan seguridad social, señala le directore.

Otra problemática que afrontan es el acceso integral al derecho a la salud sin discriminación (física, sexual y psicoemocional), y no menos importante “la lamentable reproducción de dinámicas sistemáticas de discriminación directa en la vida cotidiana, el hogar y el espacio público que se traducen en formas de trato diferenciado, no justificado, que afectan el ejercicio de sus derechos y libertades”.

También se debe colocar en la discusión el derecho al amor y a la ternura de las personas trans y no binarias, una posibilidad de la cual históricamente han sido privadas, por determinados valores y representaciones sociales que las han construido como “enfermas”, “criminales”, “monstruosas”, señaló.

Dar visibilidad a las personas trans es un asunto de justicia histórica y social que se vincula con el principio básico de reconocer que las mujeres trans, los hombres trans, las personas no binarias y un colectivo aún más amplio que desafiamos el binarismo de género, existimos, dijo.

Además, “sin las personas trans y no binarias, la narrativa de quiénes somos los seres humanos, de quiénes somos las personas, no está completa”.