Título: Gaceta UNAM

Marcela Lagarde y de los Ríos, académica, antropóloga, feminista y figura central del pensamiento crítico sobre la condición de las mujeres, los estudios de género, las violencias feminicidas y los derechos humanos en México y América Latina, recibió en la Facultad de Psicología un homenaje en vida.

El encuentro en el Auditorio Dr. Luis Lara Tapia celebró una trayectoria que ha unido docencia, investigación, escritura, acción pública y construcción colectiva. Al inaugurar el acto, Magda Campillo Labrandero, directora de la Facultad de Psicología, afirmó que para esa entidad era un privilegio y un honor recibir a Lagarde, a quien definió como “un referente obligado del feminismo nacional e hispanohablante”. También recordó que la Facultad ha sido pionera en los estudios de género y en la lucha de las mujeres universitarias por la igualdad.

La semblanza de Lagarde estuvo a cargo de Gabriela Delgado Ballesteros, académica jubilada de la UNAM, quien presentó los rasgos de una trayectoria extensa: etnóloga por la Escuela Nacional de Antropología e Historia; maestra y doctora en Antropología por la UNAM; profesora, investigadora, legisladora, autora de más de un centenar de artículos y libros, formadora de generaciones y asesora de organismos nacionales e internacionales. Entre sus aportaciones, destacó sus trabajos sobre los cautiverios de las mujeres, la teoría y metodología feminista, el liderazgo femenino en América Latina y la violencia feminicida.

Norma Blázquez Graf, titular de la Coordinación para la Igualdad de Género de la UNAM (CIGU), recordó tres momentos de la influencia universitaria de Lagarde: su participación en el Colegio de Académicas Universitarias, la creación de espacios de formación feminista que fueron referencia nacional e internacional, y su liderazgo en la investigación diagnóstica sobre violencia feminicida en México. Al nombrar y conceptualizar el feminicidio, dijo, contribuyó a construir herramientas analíticas, jurídicas y políticas para enfrentar una de las expresiones más graves de la desigualdad de género.

Lucía Núñez Rebolledo, secretaria académica del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG), en representación de Amneris Chaparro Martínez, directora del Centro, subrayó que el homenaje “es un acto de justicia feminista”. Honrar a maestras y teóricas, expresó, no implica clausurar el debate, sino abrir condiciones para la interlocución crítica, el disenso y la producción situada de conocimiento. Sostuvo que Lagarde es una de las artífices del pensamiento feminista contemporáneo en México y América Latina, y que su trabajo transitó “de la teoría a la ley, del aula al Congreso, del concepto al cambio social”.

Patricia Bedolla Miranda, académica jubilada de la Facultad de Psicología, leyó un mensaje en representación del Grupo Docente Perspectiva de Género, Feminismos y Diversidad Sexo-Genérica. En éste se reconoció a Lagarde como una mentora que dio lenguaje y conceptos convertidos en herramientas de lucha: feminicidio, sororidad, cautiverios. Su pensamiento, afirmó, es “brújula, mapa, refugio e impulso”.

En una segunda ronda participaron Amalia García Medina, senadora de la República; Alicia Elena Pérez Duarte y Noroña, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas; Patricia Castañeda Salgado, directora de Planeación, Vinculación y Proyectos Especiales de la CIGU; y Luisa Freyre Aguilera, exsecretaria del Instituto de las Mujeres de Veracruz. Desde sus experiencias, destacaron la incidencia de Lagarde en la formulación de categorías, leyes, políticas públicas, redes feministas y genealogías intelectuales.

Amalia García recordó sus coincidencias políticas con Lagarde desde hace casi cinco décadas y resaltó sus herramientas de análisis sobre la subordinación de las mujeres. Alicia Pérez Duarte agradeció haber sido testiga de cómo construyó teoría y la convirtió en praxis jurídica y política. Patricia Castañeda sostuvo que el mejor homenaje consiste en leerla en presente, estudiar su obra y reconocer su vigencia. Luisa Freyre evocó una frase de Lagarde que marcó su trayectoria, emitida en el contexto de la defensa de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia: “No es un tema, es una causa”.

Al tomar la palabra, Marcela Lagarde agradeció el homenaje y la presencia de colegas, amigas, familiares y generaciones que han sostenido vínculos feministas. “La palabra única de esta sesión es gratitud”, expresó. En su intervención llamó a preservar la memoria, fortalecer las genealogías feministas y articular teoría y práctica como tarea colectiva.