Fuente: Gaceta UNAM

Creo que hay momentos de solemnidad, y hay otros de disfrute, de goce, aunque la figura del árbitro siempre tiene que guardar su compostura al ser el juez dentro de la cancha, pero claro que también disfrutamos”: es la forma de pensar de Katia Itzel García, joven universitaria, estudiante de Derecho y egresada de la licenciatura en Ciencia Política y Administración Pública de la UNAM, a quien hoy jueves el mundo conocerá cuando en el estadio Kansas City hará sonar su ocarina como la primera arbitra mexicana que fungirá como jueza central en un partido de futbol varonil en un campeonato del mundo.

En entrevista, apuntó que en el mundo del arbitraje existen muchos momentos de agrado, que tal vez el árbitro tiene que guardar solamente para él o ella, “en este caso para mí, que realmente se disfrutan dentro del terreno del juego. Tenemos una figura un tanto solemne ante las personas, y al mismo tiempo al interior creo que sí es una satisfacción”.

En los cinco continentes, aunque especialmente en tres países (África, Europa y América), una audiencia global promedio de 50 millones de espectadores, según estimaciones de la propia FIFA, observará la tarde de hoy jueves 25 de junio a la mexicana conducir el juego entre las selecciones de Túnez y de Países Bajos.

Entrevistada horas antes de que la FIFA oficializara su inclusión en el grupo de 52 juezas y jueces participantes en la Copa Mundial 2026, la recipiendaria del Premio Nacional de Deportes 2024 en la categoría de juez-árbitro, con gran soltura, señaló: “Las y los árbitros también disfrutan del futbol en primera fila. Eres tan apasionado del balompié que gozas con los golazos, las jugadas, un túnel, un dribling, una jugada táctica o dos pases hasta llegar a la portería”.

Luego de un encuentro con estudiantes de Ciencias Políticas y Sociales, a pregunta expresa Katia Itzel García respondió que las faltas más complejas de decidir son las manos. “Son las jugadas más complicadas que tiene un árbitro para juzgar dentro del terreno del juego, por muchos factores, y uno de esos es la rapidez con la que se realizan”.

Sobre la jugada ocurrida el 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca, en el partido entre Argentina e Inglaterra, donde Diego Armando Maradona metió un gol con la mano, el cual fue tomado como válido, y el mundo del futbol conoció como “La mano de D10S”, la árbitra mexicana comentó: “Creo que en esos momentos lo que sucedió fue mágico para el futbol, pero en términos de justicia considero que no fue lo más justo; pero para eso está la tecnología ya ayudándonos, y el arbitraje va evolucionando. Si Diego no hubiera sido Diego entonces, el futbol no habría sido el que era en esos instantes si hubiera existido la tecnología. Ahora tenemos nuevas jugadas y otras formas de hacer magia con el futbol”.

Con el partido de este día, la también arbitra de los Juegos Olímpicos de París 2024 se convertirá en la primera jueza central mexicana en intervenir en el máximo evento del balompié global en la categoría varonil. De la misma forma será la cuarta en la historia de este deporte en pitar en un Mundial, antecedida por Stéphanie Frappart (Francia), Salima Mukasanga (Ruanda) y Yoshimi Yamashita (Japón), quienes intervinieron en Qatar 2022.