Andrea Echeverri la música: puente de libertad para las mujeres

Por Diana Paulina Pérez Palacios (colaboradora de la Coordinación para la Igualdad de Género en la UNAM, CIGU) y Brenda Rodríguez Herrera (colaboradora de la Dirección General de Atención a la Comunidad, DGACO).

Desde los inicios de su carrera con Aterciopelados —banda colombiana—, la voz de Andrea Echeverri se distinguió de otras contemporáneas de la década de los 90´s, ya que la música fue su plataforma de enunciación, visibilización y reconocimiento de las experiencias de las mujeres, así como para el cuestionamiento de los roles de género.

Hace unos meses, en el marco del 8 de marzo de 2025, Echeverri ofreció un concierto en el Centro Cultural España. El evento fue organizado por la campaña de la Delegación de la Unión Europea en México, titulada “Desde la raíz mi voz florece”. En esta presentación también participaron las cantautoras Ana La Texana (Estados Unidos), Irina Índigo (Venezuela) y Malena Duarte (México). Con este ensamble, la artista colombiana hizo resonar su último álbum como solista, Ruiseñora (2012), junto con otras canciones de su banda de origen. La participación de mujeres artistas se hizo tangible en este evento como una apuesta de reconocimiento a sus voces y propuestas artísticas. El ensamble incluyó también a la ceramista Rosamar Corcuera, quien realizó una obra en vivo en el recinto.

Durante el concierto se realizó una grabación en vivo, de la cual se produjo el EP titulado Yo amo mis piernas. El pasado 4 de noviembre, la cantautora ofreció una rueda de prensa para dar a conocer el proyecto y su lanzamiento. En conversación con el público asistente, Echeverri mencionó que Ruiseñora era, tal vez, su álbum más feminista. Sin embargo, aclaró que su quehacer artístico siempre se había desarrollado desde la resistencia ante la desigualdad de género y la reproducción de los estereotipos sociales. Por ello, es necesario reparar en cómo la importancia de sus producciones radica en la congruencia que, a través del tiempo, ha mantenido con el feminismo. A través de sus letras se enuncian y denuncian la violencia, la cosificación de los cuerpos de las mujeres. Al mismo tiempo, celebra los cuerpos, la maternidad, la autonomía y la reivindicación de las voces femeninas. Su música ha unido las voces y experiencias de las mujeres de Latinoamérica y el Caribe, además de conectar experiencias de mujeres de diferentes edades, quienes se pueden encontrar en sus letras.


Foto: Cortesía de DGACO UNAM.

Feminismo desde la voz, la música y la presencia

La carrera de Andrea Echeverri siempre ha estado acompañada de un grito de protesta por la igualdad de género. En sus letras encontramos una reflexión sobre nuestros contextos: por ejemplo, en su canción “Mujer gala” (1994), cuestiona el estereotipo de las mujeres para mirarlas más allá de lo superficial, poniendo en evidencia cómo la experiencia femenina está cargada de miradas y juicios ajenos. Esta presión las obliga a encarnar moldes sociales y a definir su identidad desde un constructo externo. Asimismo, también aborda la experiencia de los varones: en la letra de “La misma tijera” (2000), pone en entredicho la idea de que “todos los hombres son iguales” y, más bien, abraza la diferencia que existe entre las múltiples formas de masculinidad.

En su etapa como solista, la artista aborda la maternidad como una de las esferas potenciadas en sus letras. Las canciones “A eme O” (2005) y “Madre” (2008) son parte del repertorio donde narra la transformación del cuerpo, los afectos y los vínculos que genera la experiencia de maternar. Esto se une al afianzamiento de una voz propia y muy particular desde este nuevo horizonte de vida. Es así como el álbum Ruiseñora nace de la potencia de esta dimensión feminista que ya se articulaba desde los inicios de su carrera artística. Con una voz forjada desde la resistencia, en este disco la mujer emerge para ser reconocida en todas sus dimensiones.

El EP Yo amo mis piernas tendrá su lanzamiento en dos partes: la primera, el 14 de noviembre, y el resto del material, como disco completo, el 28 del mismo mes. Este proyecto no habría sido posible sin el trabajo en conjunto de la Delegación de la Unión Europea en México (que facilitó el concierto y la grabación) y la UNAM como aliada estratégica, a través de la Coordinación de Difusión Cultural, la Coordinación para la Igualdad de Género y la Dirección General de Atención a la Comunidad. Durante la conversación en rueda de prensa se anunció que en 2026 se buscará que Andrea visite la UNAM y tenga un contacto directo con las juventudes, lo que generó expectativa en el público asistente.

Cuando se le preguntó sobre qué decirles a las juventudes y cómo resistir en conjunto, ella sonrió y comentó que actualmente ve a las jóvenes orgullosas de sus cuerpos y con poder sobre ellos. Sin embargo, también percibe escenarios donde la juventud necesita resolver cómo aprovechar su tiempo libre para reflexionar, leer y dedicarse a otro tipo de quehaceres que apoyen su formación para articular sus propios medios de crítica a sus contextos. A partir de esto, comentó ampliamente sus estrategias particulares: vestir su cuerpo como medio para cuestionar la cosificación, hacer alianzas y colaboraciones con otras mujeres artistas para reconocerse mutuamente, pero principalmente emplazar un medio de resistencia desde sus letras, su música y su voz.

 

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