«Ciencias rinde homenaje a Patricia Ramos, referente en el estudio de la genética»
Fundó el Banco de Moscas, que ahora llevará su nombre, lo mismo que un laboratorio
Fuente: Gaceta UNAM Nov 18, 2025
Por: Susana Paz / Facultad de Ciencias

Foto: archivo Gaceta UNAM.
Fundadora del Banco de Moscas y del Laboratorio de Genética y Toxicología Ambiental de la Facultad de Ciencias (FC), referente de los estudios de genética en México, profesora que inspiró a generaciones de estudiantes, Patricia Ramos Morales recibió un homenaje póstumo en el que familiares, alumnos, colegas y amigos le dedicaron palabras, música e imágenes.
En reconocimiento a su labor de investigación y docencia se develaron dos placas conmemorativas en el Laboratorio y Banco que ahora llevan su nombre.
En el homenaje, realizado en el Auditorio Alberto Barajas Celis, los participantes expresaron su agradecimiento y cariño.
El director de la FC, Luis Felipe Jiménez García, la recordó desde que entró a la Facultad. “Y podré decir que su presencia es eterna porque es una especie de ícono, no sólo por su papel en la enseñanza de la genética, sino por su actividad institucional. Fue, entre otras cosas, consejera técnica, coordinadora de la Unidad de Enseñanza, pero también la definía su apasionamiento por la docencia y el desarrollo de un Banco de Moscas que ahora es emblemático en nuestra Facultad. La FC se queda con su memoria, como un recuerdo que permanece, y quienes pasamos por los corredores del edificio A siempre la tendremos presente”.
Claudia Segal Kischinevzky, coordinadora del Departamento de Biología Celular e integrante del grupo de Académicas Organizadas, expresó su afecto y admiración, además de reconocer el homenaje como digno de la estatura humana y profesional de Patricia Ramos, quien falleció el pasado septiembre.
“Su vida fue una síntesis perfecta entre el rigor intelectual más exigente y la generosidad humana profunda, demostrando que se puede ser una profesora aguerrida, persistente y al mismo tiempo la colega más entrañable y solidaria. Encarnaba un feminismo práctico y empático. Desde su trinchera en la ciencia no sólo abrió camino en la investigación en la genética y la toxicología ambiental, sino que se aseguró que el camino fuera transitable para otras. Era reflexiva y comprometida, apasionada hasta la médula”.
José Román Latournerié Cervera, profesor de Biología Comparada, quien compartió su vida académica con Patricia Ramos en distintas etapas durante 48 años, mencionó que fue una persona dinámica y participativa. “Se nos adelantó en el camino, pero su huella está presente”.
Para Gerardo Rivas Lechuga, profesor del Departamento de Biología Comparada, que la conoció desde hace 27 años, los debates y las pláticas teóricas que compartió con Ramos, en un intercambio intelectual respetuoso y nutrido, son de los mejores recuerdos. “Resalta su pasión por la entomología, porque más allá de ser la experta número uno de Drosophila melanogaster, era conocedora de otros órdenes de insectos. Esa visión tan amplia, de interactuar con personas con distintas formaciones, era lo que caracterizaba su perfil, su entereza y hasta su terquedad. Estos aspectos trascendentes son los pilares motivacionales que nos legó y en los que nos basamos mucho”.
Javier Andrés Juárez Díaz evocó el gran impacto e influencia que Patricia Ramos tuvo a lo largo de su trayectoria tanto como estudiante y ahora como profesor. “Fue una guía, una mentora, sobre todo una amiga. Su paciencia me marcó tanto que ahora, como profesor, cuando algo no sale bien lo primero que hago es preguntarme si el problema no soy yo, esa enseñanza se la debo completamente a ella”.
Por su parte, la coordinadora de la Comisión de Equidad de la Facultad, Karla Ramírez Pulido, dijo que Patricia Ramos fue una luchadora incansable en todo sentido y especialmente por la igualdad. “Su participación en las actividades de la Comisión de Equidad fue un testimonio de su compromiso inquebrantable con los valores que defendía y que, por cierto, caracterizan a esta Universidad. La recordaremos por ese rostro siempre sonriente, por esa sonrisa que nos ofrecía incluso ante los desafíos, mientras alzaba con firmeza la voz de las mujeres en la ciencia y promovía con pasión la construcción de ambientes libres de violencia. Ella creía, y nos enseñó a creer, en un espacio académico más justo, equitativo e inclusivo”.
También participaron Rita Esther Zuazua Vega, Plinio Sosa Fernández, Hugo Rivas Martínez y María Eugenia Gonsebatt Bonaparte, entre otros.





Leave A Comment